Perder.. una palabra detestada por el 100 % de la población. Sabemos que perder dinero en el mercado bursátil nunca es algo satisfactorio, ¿A quién le gusta aceptar que perdió? A nadie. Todos los seres humanos, sin excepción, poseen ese grande anhelo de ganar y aborrecen, con su alma, perder, y más aún si al perder, también pierden dinero. Y ese mismo miedo a perder, esa negación de aceptar que la inversión fue errónea y por ende se perdió, es el principal motivo de quedarse en la racha perdedora y no llegar nunca a ser un inversor de éxito que genere ganancias en su cuenta bancaria. Ahora, ¿Es necesariamente un enemigo de toda inversión el hecho de "Perder"? La respuesta, por más ilógica que suene, es NO. En toda inversión siempre habrán pérdidas, las personas que buscan el "método" por el cual eliminar por completo las pérdidas de sus inversiones están perdiendo su tiempo, están pensando en un mundo utópico donde lo único que haya es ganancia. Analizaremos, a través de esta entrada, lo importante de las pérdidas.
Al igual que un niño, el inversor tiene que ir formándose hasta llegar a la grandeza (crecer en el caso del niño), y la única forma de alcanzar esta grandeza es cayéndose, equivocándose, fallando. Nadie nace sabiendo, cuando a un niño le dicen: "No toques el interruptor porque te puede pasar corriente", ¿Qué es lo primero que hace?: LO TOCA. ¿Consecuencia? El niño empieza a llorar y aprende que al tocar ese interruptor le puede pasar corriente; por ende, aprende de su error y no vuelve a hacerlo. Al igual que ese niño que al comienzo tuvo NECESARIAMENTE que tocar el interruptor para aprender de su error y no volverlo a hacer, el inversionista tiene que aprender de distintas fallas y corregirlas para poder, posteriormente, llegar a tener la experiencia de no volverlas a cometer. He ahí, cuando se empiezan a erradicar los errores, que uno empieza a convertirse en un inversionista de éxito. "Aprendemos a ganar sólo después de aprender todas las formas de perder". Uno debe de utilizar estos fracasos, estas pérdidas, aprovecharse de ellas y utilizarlas para, en un futuro, poder realizar un mejor método de inversión.
Sabemos que es inevitable ganar siempre, las pérdidas siempre van a estar ahí. Nuestras predicciones con respecto al alza o baja de una acción, por más que usemos el mejor método, no siempre van a ser 100% correctas. Cabe la posibilidad de que nos equivoquemos y por ende, perdamos. Ahora, ¿Que nos diferencia de un inversionista de éxito y un novato? La respuesta es: LA GESTIÓN DE PERDIDAS. Es imprescindible saber gestionar las perdidas, ¿A qué me refiero con esto? Simple, el saber gestionar las perdidas es hacerlas lo más pequeñas posibles. Es de suma importancia asegurarse que, cada vez que perdamos, lo hagamos en ínfimas magnitudes y no afecte en gran medida a nuestra caja. Recuerden que en las inversiones SIEMPRE VAN A HABER PERDIDAS y la única manera de salir victorioso de estas, es asegurarse de que las perdidas sean mínimas. Pero, ¿Cómo hago mínimas mis perdidas?
Lo primero es, antes de entrar a invertir en un valor, tener un plan predeterminado, haber analizado los gráficos y los fundamentos de la empresa a la cual voy a meter mi dinero y una vez esté seguro de que esa es la jugada ganadora, INVIRTAMOS. Segundo, sabemos que nuestras predicciones pueden fallar, por lo tanto, es de suma importancia establecer 1 precio de entrada y 2 de salida. Uno de estos precios de salida se refiere al "STOP LESS", que quiere decir el precio mínimo al cual estoy dispuesto a aceptar que llegue mi acción, si en caso mi acción llega a ese precio STOP, se que tengo que vender. De esta manera, estoy asegurando que mi inversión, si en caso falla, no me generará una pérdida colosal. Un problema muy común en todos los inversionistas (estoy seguro de que les ha pasado) es el siguiente: Pedro decide invertir en acciones de la empresa X, cada acción comparada a 20 dólares. Establece un precio STOP de 19 dólares y un precio de venta de 22 dólares. Pasado los días, la acción llega a 19 dólares, Pedro debería de vender la acción pues ya llegó a su precio STOP. Sin embargo, decide alargar su precio STOP ya que piensa que posiblemente la acción da media vuelta y retoma su fase alcista o posiblemente porque se niega a aceptar que ha perdido. Pasan los días y la acción llega a 15 dólares y poco a poco baja más. Pedro desesperado por tantas perdidas, decide vender sus acciones a un precio de 13 dólares. Queda desconsolado.
¿Que pasó en la presente historia? Pedro HIZO CASO OMISO A SU PRECIO STOP y arrastró aún más la perdida. Muchos inversionistas tienden a no hacer caso a su precio STOP ya que se niegan a perder y piensan que si lo alargan más, posiblemente la acción dé un giro de 360 grados y retome la racha alcista. Este es un grave error, posiblemente le funcione 1 vez, 2 veces, NADIE NIEGA ESO. Pero no siempre será así. Y si usted, como inversionista, no hace caso a su precio STOP, estará jugando a la deriva sin ningún plan previo ni establecido y las posibilidades de perder en grandes cantidades serán mayores. Siempre es bueno aferrarse a un plan e ir perfeccionándolo a lo largo del tiempo hasta convertirnos en inversores de éxito. Esta es la única manera.
Con respecto al segundo precio de salida, nos referimos al precio en el que estamos programados a vender nuestra acción. Es importante hacer caso al pie de la letra a este precio también. Otro error muy común entre todos los inversionistas es la avaricia, las ganas de querer SIEMPRE MÁS. Y es superfluo erradicar esta característica en nosotros. Siempre pasará que por el hecho de querer más y esperar que nuestra acción llegue a un precio más alto, esta terminará con su racha alcista y dará media vuelta al declive haciéndonos perder grandes cantidades de dinero. La avaricia nunca lleva a nada bueno.. en cualquier aspecto, no solo en las inversiones.
Entonces, hemos visto que es imperioso perder para poder aprender de nuestros errores y así volvernos mejores inversionistas. También, vimos que es indiscutible establecer precios de entrada y de salida previos a la inversión. De esta manera, estamos asegurando un plan de inversión. Recuerden que de poquito a poquito uno avanza más, siempre es bueno el perfil bajo, alardear sobre nuestras pocas victorias nunca conlleva a nada bueno, el buen inversionista va lento pero seguro y siempre PERFIL BAJO. Otra cosa muy importante que rescatar es el hecho de tener pérdidas pequeñas. Es la única forma de ser un gran inversionista a largo plazo, si perdemos poco y tenemos un plan de inversión, créanme, las ganancias vendrán por sí solas.
PERDER: LA CLAVE HACIA EL PODER Y LA SABIDURÍA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario